Nueva partitura gratis para dúo de guitarras con otros instrumentos

Queridos amigos, me complace anunciaros que la partitura completa de mi obra “Sivana”, inspirada en el libro de Robin Sharma “El monje que vendió su Ferrari” se encuentra ya disponible para su descarga.
La obra consta de 4 movimientos que representan cuatro puntos culminantes del libro:
I. La búsqueda
II. El secreto del lago
III. La milagrosa transformación de Julián Mantle
IV. El tesoro escondido
La partitura completa, con general y partes está disponible en Free guitar duo scores with other instruments
Si lo deseáis podéis escuchar el último movimiento:

¡Espero que os guste! :-)

En los bosques de Bretaña

¡Hola queridos amigos!
Me alegra compartir esta grabación de mi arreglo de esta fresca y animada danza titulada “En los bosques de Bretaña” que interpretamos con Ensemble XXI el pasado mes de noviembre en el Auditorio S. Francisco de Monzón.
¡Espero que os guste!

¿Qué es para mí componer?

Crear paisajes que no existen.
Dibujar escenas imposibles.
Imaginar utópicos diálogos que juegan a ser reales.
Rememorar momentos mágicos que jamás volverán.
Perseguir hadas, desenterrar demonios.
Plantear problemas, buscar soluciones, encontrar respuestas.
Viajar por la oscuridad, buscando siempre la luz.
Surcar mares inciertos,
dejándome llevar por el rumbo impredecible de mis pensamientos.
Escribir una carta en el viento,
dejarla volar,
con la esperanza de que sea recibida por un corazón sensible.
Sondear el abismo,
pasear por misteriosos bosques,
descansar en soleados prados,
visitar altísimos lagos de aguas cristalinas.
donde ver reflejados mis sueños.
Es desnudar el alma y mirar adentro,
muy adentro y, sobretodo,
escuchar,
escuchar con mucha atención mi voz interior,
la que existió desde tiempos remotos,
desde siempre,
desde el principio,
la que me habla de quien soy,
de cuáles son mis anhelos,
mis aspiraciones más profundas.
COMPONIENDO

SIVANA

Me ilusiona presentarte mi nueva obra escrita para Ensemble XXI que lleva por título “SIVANA”. Está inspirada en el precioso libro “El monje que vendió su Ferrari” de Robin Sharma. Obra que me impactó profundamente y que fue el inicio de un cambio muy importante en mi vida personal y espiritual.
Tengo previsto publicar las partituras, para su descarga gratuita, en breve.
Esta escrita en cuatro movimientos que puedes ver y escuchar en nuestra propia versión de Ensemble XXI grabada en directo:
¡Espero que te guste!

Puedes descargar la partitura completa gratis de Sivana en Free guitar duo scores with other instruments.

Escrito en las estrellas

Es revelador y muy interesante lo que me está ocurriendo con la última obra que estoy escribiendo para Ensemble XXI.
Si tienes un momento, me gustaría compartirlo contigo.
La idea surgió de una manera deliciosa e inesperada.
Un día de lluvia, mientras yo estaba dando mi clase en el Conservatorio de Monzón, se formó un completo, precioso y colorido arco iris.
Ese mágico momento coincidió con la clase de la alumna de menor edad que he tenido en mi curso, Joanna, de siete años.
Es imaginativa, creativa, simpática y con excelentes dotes para la guitarra, a pesar de su corta edad.
La miré y le dije:
-Joanna, ¿has visto el bonito arco iris que se ha formado fuera?
– Sí-me contestó y siguió hablando-¿Sabes que al final del arco iris hay un tesoro?
– No, no la sabía…
– Sí, hay un tesoro…
-Ah…-y le pregunté-¿Y tú has ido alguna vez a buscarlo?
-¡No, no puedo porque siempre tengo muchos deberes!
¡Inevitablemente me puse a reír!
Me pareció una conversación deliciosa y la idea del tesoro muy poética e inspiradora, tanto es así, que pensé tomarla como punto de partida para mi nueva obra.
“Al final del arco iris” se titularía y pensaba convertirla en algo así como en un canto transparente a la infancia perdida.
Sería luminosa, expresiva, evocadora y con algún momento más rítmico y divertido quizás en la parte central para expresar la espontaneidad de los niños.
Empecé a escribirla.
Todo fluía increíblemente bien y rápido para tratarse de mi, que suelo ser bastante lento a la hora de escribir.
Iba enlazando temas con suma facilidad y creí llegar al momento adecuado donde incluir la parte contrastante rápida y empecé a darle forma, en tres días tenía bastante compases una idea más o menos buena…que en el cuarto día borré por completo.
No encajaba, era completamente forzado incluirla y la obra se resistía a admitirla.
Es como si ella misma me dijera: “José Antonio por mucho que tu quieras o hagas, yo he decidido que quiero ser sólo lenta, sí, tu eres el compositor y quien me está creando, de acuerdo, pero yo soy una obra de arte y tengo mis derechos, voy a ser yo quien decida a partir de ahora lo que quiero ser”
Ante una situación así, me rendí a la evidencia.
La obra sería un único movimiento lento, qué le vamos a hacer, era inevitable.
Pues bien, después de un mes y medio más o menos de dejarla aparcada por múltiples obligaciones, el otro día me decidí a retomarla y seguir escribiendo.
Para situarme antes de seguir, escuché en el ordenador los siete u ocho minutos que llevo escritos y…¡oh sorpresa!
¿Donde esta el arco iris? ¿Donde está la inocencia?¿Donde la luminosa transparencia que pretendía inculcar a mi música?
¡En ningún sitio!
La obra tiene un carácter totalmente diferente: tiene fuerza, expresividad, momentos apasionados, de delicada tensión, con giros dulces y melancólicos que muchas veces se convierten en llamadas sin respuesta.
En definitiva: mi obra no es “Al final del arco iris”
Desde el primer momento ella decidió que no lo sería.
Escribiéndola era como si los árboles no me permitieran ver el bosque, sólo hacia falta escucharla con cierta perspectiva para darse cuenta.
La conclusión para mi es clara y preciosa: es una obra nacida del corazón, de una imperiosa necesidad de explicar “algo”, de ahí la facilidad también a la hora de escribirla.
Y es que, hay veces en que, por mucho que nos empeñemos en evitarlo, las cosas acaban siendo lo que quieren ser, y lo que tiene que ocurrir ocurre.
Es como si el destino estuviera “Escrito en las estrellas”…
y si, creo que sí,
veo con claridad,
que ahora sí tengo un buen título para mi nueva obra.
stars

En el Festival Internacional de Guitarra José Tomás Villa de Petrer.

El pasado mes de julio tuvimos la fortuna de poder actuar con Ensemble XXI en uno de los Festivales de Guitarra más prestigiosos del mundo: el Festival Internacional de guitarra de Petrer (Alicante).
Presentamos con gran éxito de público el programa  “Experimenta la maravillosa fuerza interior de la música” compuesto por una selección de mis obras y guión original que he escrito para provocar dinámicas en el público que conectan con la parte más emocional y profunda de la música, usando la imaginación, la visualización de imágenes, la fuerza de la palabra, del silencio…
¡Fue una gran experiencia! :-)
José Antonio Chic, guitarraEnsemble XXI

Libro “Compañero de viaje” (Descarga gratuita)

 

Compañero de viaje

Me alegra presentaros la descarga gratuita de mi libro “Compañero de viaje” publicado en 2011 con motivo del décimo aniversario de Ensemble XXI.
Con prólogo de Gemma Romanyà Valls, fundadora del precioso proyecto para promocionar a jóvenes talento de la música denominado “Paper de música”, contiene reflexiones breves sobre la vida, la música, el cine, el amor, la felicidad, la enseñanza… publicados en este blog entre los años 2005 a 2011.
Puedes descargar la versión en PDF en el siguiente enlace: “Compañero de viaje”. J.A.Chic
¡Espero que te guste!

La semilla

Es curiosa la vida.
Cuando somos niños el tiempo parece detenerse, queremos crecer deprisa para disfrutar cuanto antes de los privilegios de ser adulto, y, de repente, en un suspiro, miras atrás y han pasado 40 años.
Hay tantos olores, sabores, colores, que pueden hacerte volver mágicamente a la infancia…son momentos efímeros que te golpean con gran fuerza, y que te dejan el alma llena de una extraña mezcla de nostalgia, tristeza y emoción.
Esta mañana, he vivido uno de ellos, bajo su hechizo, escribo estas lineas para compartirlo contigo.
Durante mi infancia, existía en mi casa un ritual musical sagrado.
Se cumplía todos los días, sin excepción.
Consistía en que mi hermano, al que yo llamaba por aquel entonces cariñosamente “tatá”, después de cada comida, y antes de ir al colegio por la tarde, rebuscaba entre su más precioso tesoro para compartirlo conmigo.
Su bien más preciado era su colección de discos de vinilo, cuidadosamente ordenados y escogidos con un gusto y criterio, ahora me doy cuenta, exquisito.
Yo tenía terminantemente prohibido cualquier acceso a esos diamantes negros, su explicación era tremendamente lógica: eran muy delicados y podía romperlos.
La prohibición, como suele suceder,  aún sublimó más en mi mente ese momento que se convirtió durante años en el más esperado del día.
Estirados cada uno en nuestra cama, nos sumergíamos en el rock sinfónico de los 70 de la mano de los geniales Pink Floid, descubríamos la imaginación desbordante de Mike Olfield y su “Tubular bells”, la flauta endiablada y llena de rebeldía de Jethro Tull…y un largo etcétera.
Yo tenía no más de 6 o 7 años, y recuerdo como nacían en mi, estirado en aquella cama, con los ojos cerrados, sentimientos que no podía explicar.
La música me traspasaba y me llegaba a lo más hondo.
Era un sentimiento profundo y desbordante.
Yo por aquel entonces, no podía siquiera imaginarlo pero estaba descubriendo a lo que dedicaría mi vida.
Pues bien, ayer, no sé muy bien por qué misterioso proceso mental, ya que nunca en todos estos años tuve esa inquietud, recordé el nombre de uno de mis grupos preferidos de esos tiempos: Camel.
Y, gracias a la magia de Internet, después de casi 40 años localicé el disco que más me llenaba: The snow goose”, editado en 1975.
Esta mañana, en mi particular ritual musical, mientras Mari dormía a mi lado, lo he escuchado.
Por un momento, mi cama se ha transformado en “aquella” cama, las emociones en “aquellas” emociones, mi corazón ha viajado dolorosamente en el tiempo y grandes lágrimas, con la palabra “melancolía” escrita, han marcado mis mejillas.
Sí, he reconocido la semilla.
El sonido de la flauta, los arpegios en las guitarras, la tendencia minimalista, el refinado impresionismo, ese aire celta teñido de resonancias bachianas…
¡Me he visto reflejado en esa música!
Con muy pocos años, mi corazón sabía que aquel sería mi camino, aunque mi cabeza no pudiera ni siquiera sospecharlo, dentro de muy poco nacería en mi una auténtica pasión por la música clásica.
Si me conoces y conoces mi música, posiblemente, tú también lo percibas así.
Aquí tienes tres muestras que duran apenas unos minutos:
Camel – Rhayader.mp3
Camel – Fritha.mp3
Camel – Flight Of The Snow Goose.mp3
La vida es tan bella y pasa tan deprisa…