Sobre el fuego

Hechiza nuestros sentidos con su cálido abrazo.
Tiene la capacidad de devorar el ruido de nuestra mente,
de dejarla volar hacia el vacío interior de nuestros pensamientos.
Su relación con el hombre está condenada a ser frágil
porque desde el inicio de los tiempos intentó dominarlo,
privarlo de su libertad,
domesticar su poder sobrenatural,
controlar su extraña paz amenazadora.
Fuente de vida y de muerte. 
Espejo de la vida.
Reflejo del alma.
Como nosotros,
sus llamas nacen,
se unen,
se separan,
languidecen,
mueren…

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