El amor y el dolor

La vida sin amor no tiene sentido, y sólo podemos amar de verdad si estamos dispuestos a ser heridos.
Amar intensamente significa aceptar que no hay nada sólido donde agarrarse que, como todas las cosas en la vida, las relaciones humanas están también sujetas a un fluir y cambio constante.
Es en esta inestabilidad donde residen nuestros más profundos miedos y temores. Tememos perder, en algún recodo oscuro del camino, en algún giro inesperado del destino, a la persona amada, y sabemos que su pérdida nos produciría un enorme dolor, porque en el fondo quererla de verdad implica no poseerla, dejarla andar libremente, y permitir que otras personas sean también responsables de su felicidad.
Pero …¿Qué es lo que nos atrae de la otra persona?
Sería fácil responder que sus cualidades personales, su atractivo físico e intelectual, todo aquello que no poseemos y que creemos puede aportarnos.
Sin duda, en un primer momento es así pero, realmente, cuando se consolida la relación y se convierte en verdadera, son las imperfecciones que descubrimos en ella las que nos conmueven y las que nos impulsan a trabajarlas mediante la maravillosa magia transformadora del Amor.
Porque el amor es sobretodo magia.
Magia transformadora que acepta que, en las relaciones humanas, no hay nada perfecto pero, sin embargo, es precisamente en lo imperfecto donde reside la gran oportunidad de crecer, de mejorar juntos, y de entregarse uno al otro con el corazón abierto.

Todos estamos conectados

¿Te has fijado que muchas veces cuando miramos a alguien fijamente en la espalda se gira a mirarnos?
¿Cuantas veces te has sentido observado y al darte la vuelta realmente era así?
¿O no has pensado acaso en alguna persona en concreto paseando por la calle y te la has encontrado?
¿O has pensado en ella y de repente te ha llamado por teléfono?
Son sutiles destellos, atisbos de una realidad profunda que intuimos desde que nacemos: que todos estamos conectados.
Hay un fino hilo mágico e invisible que nos une.
Hasta la más insignificante brizna de hierba está relacionada con todos y cada uno de los seres.
Sí, aunque no puedo demostrarlo, lo creo.
Las cosas más profundas y bellas de la vida no pueden demostrarse pero eso no quiere decir que no sean ciertas.
¿Acaso se puede tocar el amor, acariciar la bondad, embotellar la felicidad?
Es tan bonito imaginar que, cada vez que pienso en alguien con  añoranza, esa persona recibe mi abrazo en la distancia…

 

Sobre el amor (VII)

Amar es, en esencia, sentirse feliz al lado de la persona amada.
Del corazón brota un algo íntimo e inexplicable,
que huye de las palabras,
brota por las miradas,
por el aire compartido junto a los labios.
Es un sentimiento profundo,
intenso y secreto.
Se desliza suavemente,
sin necesidad de ser razonado.
Convirtiendo el “momento ahora” en un preciado tesoro,
un sueño dorado,
del que no querríamos nunca despertar.

 

Sobre el amor (VI)

El amor es la llave del silencio.
El silencio compartido es su máxima expresión.
La “música callada” que escuchan los amantes mientras el tiempo pasa.
No necesitan más, el ruido de la vida desaparece y sólo prevalece la unión silenciosa entre dos almas.
Misterioso silencio sobrenatural que protege de la niebla, y del hielo glacial de la vida.

Sobre el amor (V)

Está en el origen de todo.
En la esencia de lo conocido y por conocer.
Desde que nacemos, empieza la mágica espera.
Nadie sabe cómo atrapa a los amantes con su red invisible.
Cómo traspasarán las rejas de su prisión, para entrar en un palacio iluminado con brillantes colores.
Qué misteriosas artes empleará para conseguir su propósito.
Cómo acabarán siendo realidad las cosas soñadas.
Sus almas se buscarán.
Sus cuerpos se atraerán.
Hasta que la muerte haga inútil toda caricia.

Un nudo de amor. A knot of love.

Hoy quiero compartir con vosotros una historia real que me ha conmovido profundamente.
En una ciudad industrial, la directora de la escuela explicaba a los padres la importancia de tener tiempo para estar con los niños. De repente, quedó muy sorprendida cuando un padre levantó su mano y, de una manera muy sencilla y humilde explicó que él tenía que trabajar para mantener a su familia. Empezaba muy temprano y, cuando regresaba, su hijo ya dormía y no podía verlo nunca despierto hasta el fin de semana.
Explicó que esto le hacía sufrir mucho,  pero que encontró una forma de comunicarse con su hijo: cada noche iba a darle un beso y, para que supiera que le quería le hacía un nudo en la sábana que el niño veía a la mañana siguiente.
La directora quedó muy impresionada y  comprobó en sus listas el rendimiento de este alumno… ¡efectivamente! Era un niño encantador, muy dócil, lleno de buenos sentimientos  y con muy buenas notas.
Me parece un relato de  gran belleza: el Amor, cuando es verdadero, siempre se abre camino y puede manifestarse de mil formas distintas, algunas tan sutiles y delicadas, como un simple nudo.

Today I want to share with you a true story that touched me deeply.
In an industrial city, the school’s director explained to parents the importance of having time to spend with children. Suddenly, was surprised when one parent raised his hand and, in a very simple and humble way explained that he had to work to support his family. He began very early in the morning, and when he returned home, his son was asleep and could not see him until weekend.
He explained that this made him suffer a lot, but he found a way to communicate his love to his child,  every night he  kissed him and  made a knot in his  sheet that the child saw in the morning.
The director was very impressed and sought in his lists this student… exactly!  He was a lovely boy, very obedient, full of good feelings and good grades.
It seems to me  a great beauty story: Love, when it is true, always finds its way and can show it in a a lot of ways, some so subtle and delicate, like a simple knot.